Hoy empiezo un capítulo nuevo, donde la responsabilidad y la libertad caminan juntas. A mis 15 años, entiendo que cada decisión que tomo construye el hombre que quiero ser.
Aprendo que ser fuerte no es no caer, sino levantarme con más convicción. Que el respeto, la honestidad y el esfuerzo son las herramientas que forjan mi carácter.
Agradezco a mi familia por su guía, a mis amigos por su apoyo y a la vida por cada oportunidad. El futuro me espera y voy por él con valentía.
Con la mirada firme y el corazón dispuesto, abrazo esta nueva etapa como el joven que elige su propio camino.
Carlos David