Celebraremos a una mujer de corazón generoso, cuya dulzura, fortaleza y entrega han dejado una huella imborrable en cada persona que ha tenido la fortuna de conocerla.
Su vida ha sido un reflejo del amor de Dios. Ha sido hija, esposa, madre, hermana, tía, abuela y amiga; en cada una de esas etapas ha entregado lo mejor de sí con amor, humildad y una generosidad que ha tocado innumerables corazones. Su ejemplo de nobleza, fortaleza y fe ha inspirado a quienes han tenido el privilegio de caminar a su lado.
Que su vida continúe colmada de salud, paz y abundantes bendiciones, y que Dios siga iluminando cada uno de sus pasos para que continúe compartiendo la luz que nace de un corazón noble y lleno de amor.